7/11/2012
La Jefatura Provincial de Tráfico ha informado que el
concejal de Seguridad, José Manuel Alarte no infringió la ley al
conducir un vehículo de policía con las luces de señalización óptica
encendidas, durante el desfile de Reyes Magos el pasado 5 de enero en
Santiago de la Ribera, ya que al hacerlo en una vía no apta para la
circulación, al estar cerrada al tráfico por el desfile, “no son
aplicables los preceptos de la Ley de Seguridad Vial ni de sus normas de
desarrollo”.
Así consta en el informe remitido por la Jefatura Provincial de
Tráfico a petición de la instructora del expediente abierto en el
Ayuntamiento por este caso que fue denunciado por 39 policías locales.
El expediente, que se basa en el mismo dictamen técnico emitido por la
Jefatura de Tráfico, concluye que al no ser aplicable la Ley de
Seguridad Vial, por tratarse de una vía cerrada al tráfico tampoco se
infringen las normas relativas al cinturón de seguridad, y la
prohibición del uso del teléfono móvil, que se incluían en la citadas
denuncias, por lo que ordena su archivo.
Una vez finalizada la investigación y a tenor del expediente, el
alcalde de San Javier, Juan Martínez ha ordenado el archivo del mismo
“declarándose la no comisión por parte de D. José Manuel Alarte Garví ,
de las infracciones que se le imputan , puesto que la vía por la que
circulaba el vehículo policial estaba cortada al tráfico, por decisión
de competencia municipal, no siéndole aplicables, según el artículo 1.3
del Reglamento General de Circulación, los preceptos de este reglamento
que obligan a llevar debidamente abrochado el cinturón de seguridad, ni
los que prohíben circular haciendo uso de dispositivos de telefonía
móvil”.
Los hechos que motivaron las denuncias “voluntarias” de los agentes
se refieren a la Cabalgata de Reyes celebrada en Santiago de la Ribera
cuando la ausencia de todos los agentes de policía local que debían
incorporarse esa tarde motivó que el concejal de Seguridad, se sumara al
operativo desplegado por el cuerpo de Protección Civil para cubrir el
desfile, por tratarse de una situación de urgente necesidad. En un
momento del mismo, y a petición de sargento jefe de Policía, el edil, le
sustituyó por unos minutos en el coche policial que abría el desfile.